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Category Archives: Tablets

Dentro de unos meses Samsung presentará el nuevo Galaxy S3, su buque insignia, su joya de la corona. Los rumores dicen cosas que, en su mayoría, cualquiera puede imaginar. Que si pantalla más grande, que si más resolución, que si más procesador (¡faltaría más!)

Sin embargo yo, que soy un poco romántico para la tecnología, me gusta imaginar qué podría presentar Samsung que fuera llamativo, nuevo, impresionante.

Y últimamente he estado pensando en una idea que lleva rondándome desde hace mucho: móviles y tablets flexibles. Imaginaos la presentación empezando con algunos datos sobre los Galaxy S anteriores. Y de pronto, se sacan un Galaxy S3 con pantalla flexible. Tal vez no todo el dispositivo pudiera ser flexible, pero si una buena parte. O una Galaxy Tab que fuera como una revista: un tablet que se pudiera enrollar y guardar cómodamente en cualquier parte. La tecnología la tienen, al menos.

Qué puedo decir, un hombre puede soñar.

Este vídeo realizado por una empresa estadounidense que se dedica a crear cristales y similares se ha compartido mucho últimamente, y como ya hice con el vídeo anterior de Microsoft, me parece interesante hablar también de este.

De entrada debo decir que este está hecho mucho mejor. Aunque sigue representando el futuro de una manera aséptica y antinatural, la tecnología que aparece es no sólo plausible, sino que creo que se acerca mucho a cómo será la electrónica de consumo de los años venideros. La tablet de la niña es su dispositivo principal. Desde este dispositivo es capaz de organizar su día, pero también puede “proyectar se” en el espejo de la habitación, controlar el ordenador del coche y ser su base en el colegio, tanto en clase como en la excursión en la que lo usan para realidad aumentada.

La parte más floja del vídeo es sin duda alguna la parte médica en la que parece que prima la espectacularidad frente a la auténtica utilidad de las herramientas.

Especial mención quiero hacer sobre el coche, el cual me ha parecido realmente interesante y además, realizable a muy corto plazo.

Ahora mismo hay una división en el diseño de interfaces basada en la imitación (o no) de objetos físicos para imitar la interfaz digital. Apple es una de las empresas que más lo está haciendo cada vez más en sus productos. Mientras que Microsft, con su interfaz Metro (la de Windows Phone) parece ir justo en la dirección contraria ya que va a usar Metro en Windows 8.

Toda interfaz gráfica ha utilizado elementos de nuestro día a día u objetos fácilmente reconocibles para hacer la interfaz más clara e intuitiva; los iconos para volver a la página de inicio, menú principal o cualquier cosa similar suelen

iBooks en el iPad

representarse con una casa, o al menos con un edificio con tejado inclinado con una chimenea que solemos reconocer como “casa”. El disco de 3 ¼ es usado ampliamente como símbolo de “guardar”, pese a como leí el otro día en Microsiervos, muchos de los usuarios que lo usan no han visto o usado uno o incluso pueden no saber qué son. Este es un enlace que lo explica mucho mejor.

Pero se puede ir más allá y el iPhone es un ejemplo claro de ello; la aplicación de grabación de sonido es un micrófono de los años 50, la agenda simula el aspecto de las hojas de papel y del cuero, la brújula es una imagen de una brújula de anticuario, iBooks representa una estantería y los libros tienen hojas y tapa dura.

Grabadora de voz del iPhone

Esta estrategia de diseño tiene una ventaja clara: al usuario le resulta fácil saber qué está usando. Los objetos siempre son reconocibles y hace que la adopción de una tecnología nueva sea más amigable, imitando las cosas que el usuario ya usaba. Tiene, sin embargo, un par de desventajas; la primera es que no se usan como los objetos que representan: las hojas de la libreta de notas no se pueden pasar, ni se puede escribir en el margen. Las hojas del calendario tampoco, ni se puede dibujar libremente en él. El micrófono se activa pulsando un botón en la pantalla, no un interruptor. Este comportamiento puede llevar a la frustración del usuario que, una vez cómodo en su interfaz conocida descubre que no puede hacer lo mismo que hacía en el objeto físico y que esta nueva tecnología tiene sus propias reglas. La otra desventaja es la imperfección de los propios objetos. Al ceñirse a las limitaciones de estos la interfaz puede ser menos eficaz, menos útil o simplemente no ser la mejor. La brújula renacentista es muy bonita, pero no es la mejor cuando se trata de ajustar los grados en la dirección. La aplicación del calendario desaprovecha el marco al tener que representar el cuero. Están limitados por su propio aspecto físico, sin posibilidad de mejora e innovación.

Es tal el compromiso de Apple en este aspecto que ese tipo de detalles están siendo portados a MacOS, su sistema operativo de ordenadores. En el extremo opuesto tenemos a Microsoft en la que es probablemente su división más creativa y moderna, la móvil, la que en su momento se encargó de Zune y que ahora se centra en Windows Phone que, aunque como todos los sistemas operativos, tiene sus desventajas (y muchas), en lo que respecta a diseño está realmente bien, tal vez cierta falta de densidad de información.

Parece como si los diseñadores de Windows Phone se hubieran propuesto que su sistema operativo no se pareciera ni lo más mínimo al del iPhone (en lo bueno y en lo malo). La interfaz de Windows Phone es totalmente digital, no hay nada que recuerde a objetos físicos. Como si la forma que tenían para diferenciarse fuera hacer justo lo contrario de lo que Apple hace. Ni siquiera hicieron rejilla de iconos (los iconos extendidos por la pantalla ocupándola entera) sino que dispusieron los iconos en forma de lista.

La interfaz para poner la alarma en el N9

Y no es por ser repetitivo, pero la interfaz de Meego Hartman del N9 es, para mí, la que consigue mejor equilibrio entre ambos estilos de interfaz. Cogiendo lo mejor de una y otra para hacer que la interfaz haga lo que tiene que hacer: hacer más fácil y ser más útil para el usuario.

HP Touchpad

Imagínate que tienes una empresa exitosa vendiendo ordenadores e impresoras. Viendo cómo la movilidad va haciéndose más y más importante en el futuro decides que tal vez es hora de hacer menos ordenadores “convencionales” y probar cosas nuevas, como el creciente y excitante mundo de la telefonía móvil y las tablets. Como tienes una cantidad de dinero considerable, en lugar de crear desde cero todo eso decides comprarlo, y compras Palm, una empresa que últimamente no anda muy bien pero con un futuro prometedor gracias a su nuevo sistema operativo WebOS que ofrece la fluidez de iOS con la multitarea de Android y todo envuelto con un diseño fantástico y un uso intuitivo. Entonces sacas un teléfono poco acorde con la moda actual, una tablet un poco desfasada y al mes y medio decides que no están teniendo las ventas esperadas y decides interrumpir su producción y cualquier producción futura.

Pues esto es lo que ha hecho HP. Al parecer las ventas de dispositivos con WebOS no han ido bien. Tal vez eso es porque sólo los han sacado en EEUU. O porque el hardware no era el mejor (estaban hechos de plástico negro del que ya ni ellos mismos usan en sus portátiles) HP ha hecho con Palm lo que la propia Palm hizo consigo misma: mal marketing, mal hardware (especialmente externo; diseño exterior y pantalla) y escasa distribución. Curiosamente las tres cosas que hace mejor la empresa con mayor valor en bolsa del mundo: Apple.

Parece que está de moda que si tienes una alternativa sólida a Android, iOS o Windows Phone debes sabotearte a tí mismo hasta conseguir que desaparezca. En el mejor de los casos, HP licenciará WebOS a alguna otra empresa (a mi me gusta soñar con HTC) y puede que está noche no sea la muerte definitiva de WebOS.

Es un tren que casi dejan pasar. En Microsoft debían pensar que el mundo de los ordenadores no iba a cambiar mucho y tomar los derroteros que está tomando últimamente, los jefazos de la empresa no vieron que la movilidad se ha convertido en parte esencial de la tecnología de consumo: primero fueron los primeros (ya casi prehistóricos) ordenadores portátiles, que han ido sustituyendo lentamente a los de sobremesa a lo largo de los años, luego la gente empezó a comprar ordenadores pequeños y ligeros al mismo tiempo que los móviles avanzados se extendían y refinaban, y por último han llegado las tablets.

No es que Microsoft no hiciera nada a lo largo de los años, simplemente no le puso empeño. El antiguo Windows Mobile quedó en ridículo en calidad de uso cuando en 2007 apareció el primer iPhone. Nunca mejoraron Windows para ordenadores portátiles de tamaño reducido y/o con touchpad. Su renovado Windows Phone lleva poquísimo tiempo en el mercado y ahora mismo no tienen ni sistema operativo para tablets.

Mientras su legendario archienemigo, Apple, campa a sus anchas por la movilidad. Tienen uno de los móviles más vendidos en todo el mundo (a pesar de que el iPhone 4 tiene más de un año), acaparan casi todo el mercado de las tablets con su iPad y tienen una selección de portátiles muy buena en la que se incluye al Macbook Air, delgadísimo y muy ligero a un precio acorde.

No es que Microsoft esté perdiendo la pelea, es que ni siquiera está en el ring, está de camino, metido en un atasco. Pero parece que finalmente está llegando; Windows Phone 7 está despegando (con esa interfaz tan bonita de que hablaré algún día) y han mostrado algo de Windows 8

El vídeo es muy al estilo de Apple; uno de los diseñadores del proyecto hablando sobre lo maravilloso que es lo nuevo que están haciendo.

Sin embargo, para cuando lleguen, probablemente ya sea tarde. No voy a mentir diciendo que me de pena.