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Category Archives: Ordenadores Portátiles

Ahora mismo hay una división en el diseño de interfaces basada en la imitación (o no) de objetos físicos para imitar la interfaz digital. Apple es una de las empresas que más lo está haciendo cada vez más en sus productos. Mientras que Microsft, con su interfaz Metro (la de Windows Phone) parece ir justo en la dirección contraria ya que va a usar Metro en Windows 8.

Toda interfaz gráfica ha utilizado elementos de nuestro día a día u objetos fácilmente reconocibles para hacer la interfaz más clara e intuitiva; los iconos para volver a la página de inicio, menú principal o cualquier cosa similar suelen

iBooks en el iPad

representarse con una casa, o al menos con un edificio con tejado inclinado con una chimenea que solemos reconocer como “casa”. El disco de 3 ¼ es usado ampliamente como símbolo de “guardar”, pese a como leí el otro día en Microsiervos, muchos de los usuarios que lo usan no han visto o usado uno o incluso pueden no saber qué son. Este es un enlace que lo explica mucho mejor.

Pero se puede ir más allá y el iPhone es un ejemplo claro de ello; la aplicación de grabación de sonido es un micrófono de los años 50, la agenda simula el aspecto de las hojas de papel y del cuero, la brújula es una imagen de una brújula de anticuario, iBooks representa una estantería y los libros tienen hojas y tapa dura.

Grabadora de voz del iPhone

Esta estrategia de diseño tiene una ventaja clara: al usuario le resulta fácil saber qué está usando. Los objetos siempre son reconocibles y hace que la adopción de una tecnología nueva sea más amigable, imitando las cosas que el usuario ya usaba. Tiene, sin embargo, un par de desventajas; la primera es que no se usan como los objetos que representan: las hojas de la libreta de notas no se pueden pasar, ni se puede escribir en el margen. Las hojas del calendario tampoco, ni se puede dibujar libremente en él. El micrófono se activa pulsando un botón en la pantalla, no un interruptor. Este comportamiento puede llevar a la frustración del usuario que, una vez cómodo en su interfaz conocida descubre que no puede hacer lo mismo que hacía en el objeto físico y que esta nueva tecnología tiene sus propias reglas. La otra desventaja es la imperfección de los propios objetos. Al ceñirse a las limitaciones de estos la interfaz puede ser menos eficaz, menos útil o simplemente no ser la mejor. La brújula renacentista es muy bonita, pero no es la mejor cuando se trata de ajustar los grados en la dirección. La aplicación del calendario desaprovecha el marco al tener que representar el cuero. Están limitados por su propio aspecto físico, sin posibilidad de mejora e innovación.

Es tal el compromiso de Apple en este aspecto que ese tipo de detalles están siendo portados a MacOS, su sistema operativo de ordenadores. En el extremo opuesto tenemos a Microsoft en la que es probablemente su división más creativa y moderna, la móvil, la que en su momento se encargó de Zune y que ahora se centra en Windows Phone que, aunque como todos los sistemas operativos, tiene sus desventajas (y muchas), en lo que respecta a diseño está realmente bien, tal vez cierta falta de densidad de información.

Parece como si los diseñadores de Windows Phone se hubieran propuesto que su sistema operativo no se pareciera ni lo más mínimo al del iPhone (en lo bueno y en lo malo). La interfaz de Windows Phone es totalmente digital, no hay nada que recuerde a objetos físicos. Como si la forma que tenían para diferenciarse fuera hacer justo lo contrario de lo que Apple hace. Ni siquiera hicieron rejilla de iconos (los iconos extendidos por la pantalla ocupándola entera) sino que dispusieron los iconos en forma de lista.

La interfaz para poner la alarma en el N9

Y no es por ser repetitivo, pero la interfaz de Meego Hartman del N9 es, para mí, la que consigue mejor equilibrio entre ambos estilos de interfaz. Cogiendo lo mejor de una y otra para hacer que la interfaz haga lo que tiene que hacer: hacer más fácil y ser más útil para el usuario.

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No creo que sea una sorpresa para nadie si digo que el escritorio del ordenador de toda la vida está cambiando, lo cual es lógico si tenemos en cuenta el cambio de los propios ordenadores en los que usamos el escritorio. Cada vez hay menos ordenadores de sobremesa y más portátiles y tablets. La idea de un escritorio centrado en el uso de archivos y carpetas con un menú despegable va perdiendo importancia al tener programas que organizan los archivos por nosotros. ¿Para qué quiero una carpeta con mi música si el reproductor de música lo organiza de manera más eficaz? ¿Para qué quiero un menú despegable si uso una pantalla táctil?

Para resolver la nueva manera de interactuar con el ordenador ha surgido Gnome Shell, la interfaz gráfica de Gnome 3. Y por supuesto el nuevo modelo ha dejado atrás al viejo. El nuevo modelo se centra en los programas más que en las ventanas, el minimalismo y la adaptación de escritorio a nosotros y no al revés. Al iniciar el escritorio no hay nada más que una barra superior desde donde podemos acceder a “Actividades”, un lugar en donde tenemos nuestras aplicaciones favoritas, ventanas abiertas y miniatura de los demás escritorios virtuales. Las aplicaciones se muestran en un modo de rejilla como si de una tablet se tratase, que eso es también parte de la idea de Gnome Shell: la compatibilidad con las pantallas táctiles. Lo mejor será que os lo enseñe con un par de videos.

Tal vez algún lector que sea usuario de MacOS Lion le resulta familiar el diseño de Gnome Shell. Sin embargo, Gnome 3 se estaba fraguando antes de que siquiera se anunciase Lion y fue lanzada meses antes.

En el día a día de uso de Gnome 3 con Shell tanto en un ordenador de sobremesa como en un portátil de 13 pulgadas la experiencia es fantástica. Una vez que se coge el hábito de usar las “Actividades” todo se vuelve mucho más fluido y simple. El manejo de las ventanas es sencillo y rápido. Y esto es sólo el principio: el proyecto Gnome está preparando novedades y cambios en cada versión que hará de este uno de los mejores escritorios que existen.

 

Es un tren que casi dejan pasar. En Microsoft debían pensar que el mundo de los ordenadores no iba a cambiar mucho y tomar los derroteros que está tomando últimamente, los jefazos de la empresa no vieron que la movilidad se ha convertido en parte esencial de la tecnología de consumo: primero fueron los primeros (ya casi prehistóricos) ordenadores portátiles, que han ido sustituyendo lentamente a los de sobremesa a lo largo de los años, luego la gente empezó a comprar ordenadores pequeños y ligeros al mismo tiempo que los móviles avanzados se extendían y refinaban, y por último han llegado las tablets.

No es que Microsoft no hiciera nada a lo largo de los años, simplemente no le puso empeño. El antiguo Windows Mobile quedó en ridículo en calidad de uso cuando en 2007 apareció el primer iPhone. Nunca mejoraron Windows para ordenadores portátiles de tamaño reducido y/o con touchpad. Su renovado Windows Phone lleva poquísimo tiempo en el mercado y ahora mismo no tienen ni sistema operativo para tablets.

Mientras su legendario archienemigo, Apple, campa a sus anchas por la movilidad. Tienen uno de los móviles más vendidos en todo el mundo (a pesar de que el iPhone 4 tiene más de un año), acaparan casi todo el mercado de las tablets con su iPad y tienen una selección de portátiles muy buena en la que se incluye al Macbook Air, delgadísimo y muy ligero a un precio acorde.

No es que Microsoft esté perdiendo la pelea, es que ni siquiera está en el ring, está de camino, metido en un atasco. Pero parece que finalmente está llegando; Windows Phone 7 está despegando (con esa interfaz tan bonita de que hablaré algún día) y han mostrado algo de Windows 8

El vídeo es muy al estilo de Apple; uno de los diseñadores del proyecto hablando sobre lo maravilloso que es lo nuevo que están haciendo.

Sin embargo, para cuando lleguen, probablemente ya sea tarde. No voy a mentir diciendo que me de pena.

El Asus UL30A lleva siendo mi ordenador portátil desde hace más de un año. Es poco probable que lo sigan vendiendo pero bueno, por algún sitio tengo que empezar, y también quiero incluir el U36JC que es el ordenador que hoy por hoy elegiría. 

Asus UL30A

Como principales desventajas están los malos ángulos de visión de la pantalla y el tacto de plástico alrededor del teclado, el cual es muy bueno. El touchpad es decente, normal para un PC, pero los gestos multitáctiles están muy limitados.

En cuanto al software, Windows 7 es mejor que vista, que no es decir mucho. De todas formas, una de las primeras cosas que hice fue instalar Linux Mint. Hoy en día uso Linux Mint 11 con Gnome Shell y funciona muy bien, sin necesidad de hacer ajustes.
El U36JC no lo he probado, pero tiene una pinta estupenda, con un i5 de bajo consumo, Nvidia Optimus y cubierta en aleación de aluminio y magnesio que le da muy buen aspecto. Si tuviera que cambiar de portátil hoy elegiría este, o el nuevo macbook air. Pero eso es otra historia.