Skip navigation

Category Archives: Empresas

Es una cuestión de hardware. Aunque suene extraño en un momento en el que el hardware es lo más importante, la diferencia entre estos dos móviles es el hardware. Sin embargo es prácticamente el mismo, así que no debería haber tal diferencia. Pero la hay.

El N9 se diseñó con una combinación de hardware y software. La pantalla es curvada en los extremos para que el movimiento que distingue a Meego Hartman, el deslizamiento (o swipe en inglés) se haga de la forma más cómoda posible. No tiene más botones que los de volumen y encendido, porque Meego no los necesita. Su cuerpo y su mente se crearon al mismo tiempo y encajan a la perfección.

No pasa lo mismo con el Lumia 800. El hardware tuvo que cambiar para adaptarse a las exigencias de Windows Phone. Le añadieron los tres botones delanteros, quitando pantalla. Añadieron un botón dedicado a la cámara e inexplicablemente quitaron la cámara frontal. Sigue teniendo la pantalla curvada, pero no sirve de nada. Es una especie de monstruo de Frankenstein, un cuerpo con una mente que no es la suya.

Puede que la cantidad de aplicaciones sea menor en Meego que en Windows Phone. Puede que sea el último Meego ya que el proyecto se ha convertido en Tizen y Nokia (o mejor dicho, su CEO) parece no estar interesados en él. Pero la experiencia global será siempre mejor en el N9 que el Lumia 800. A veces es difícil entender las decisiones que toman las empresas.

Para los que saben un poco sobre el cáncer de páncreas esta noticia era casi esperada y sin embargo siempre sienta mal.

No se cómo era Jobs en persona, porque lo único que llega de gente así es su personaje. Se han dicho muchas cosas de él, algunas supongo que serán verdad y otras que serán falsas, pero me quedo con el hecho de que inspiró mucha gente, especialmente en el mundo de la tecnología, y es algo que podemos realmente saber de sus protagonistas. Como lo que ha dicho Sergey Brin, uno de los fundadores de Google:

“From the earliest days of Google, whenever Larry and I sought inspiration for vision and leadership, we needed to look no farther than Cupertino. Steve, your passion for excellence is felt by anyone who has ever touched an Apple product (including the macbook I am writing this on right now). And I have witnessed it in person the few times we have met.”

Hiciese lo que hiciese Jobs, mal o bien, espoleó la tecnología hasta a donde está hoy. Su falta se notará. Ahora les tocará a otros llevarnos hasta la siguiente evolución de la tecnología.

Steve Jobs 1955-2011

Apple se pasó años intentando vencer en el terreno de los ordenadores personales a Microsoft y nunca lo consiguió. Tuvieron que esperar a que el mundo de la tecnología cambiara (con ellos como impulsores) para adelantarse. Desde el iPod hasta el iPad pasando por el iPhone, Apple ha arrasado en la movilidad, sumado además a un cuidado hardware, integración software-hardware-servicios, simplicidad y marketing; en resumen, lo ha hecho todo bien, mientras que Microsoft se quedaba medio parado como comenté hace poco.

Pero aquí han llegado para mostrar un poco más de Windows 8 y ofrecer una versión inicial para desarrolladores. En todo el sistema hay “dos de todo”: todo el sistema se ha pensado para que sea compatible con ordenadores tradicionales y con pantallas táctiles (a través de la interfaz “metro” que usa Windows Phone). Las causas de esta especie de sistema operativo con disociación de la personalidad son varias, pero me voy a centrar en dos: la empresa y los

Windows 8 con Metro

usuarios.

Como empresa, Microsoft tiene una idea distinta de la tecnología que Google o Apple, obviamente. Esta es una de esas veces en las que eso se ha plasmado con más fuerza. Mientras que el acercamiento de Apple a la era post-PC es ir de los dispositivos portátiles (con sistema operativo portátil, iOS) a los tradicionales (con MacOS) y el de Google es desde la web a todas partes, Microsft va desde el PC al post-PC. No van a tener un sistema especial para tablets, sino que les pondrán a las tablets el de sobremesa adaptándolo.

La otra causa son los usuarios, que voy a dividir, grosso modo, en dos grupos: profesionales y domésticos. En el primero tenemos a casi todos los oficinistas y demás personas que usan los productos de microsoft en el trabajo, tanto Windows como cualquiera de los programas de ofimática. A este grupo no le gustan los cambios, no le gusta adaptarse y suele tirar siempre a la solución más familiar. Por eso Microsoft no puede hacer un cambio radical en Windows, se arriesga a que esos clientes huyan a soluciones más conservadoras (como pueden ser algunas distribuciones de GNU/Linux) y por eso era necesario que siguiera habiendo escritorio, ventanas, botones de minimizar, menús desplegables y hojas de cálculo. Por otra parte están los usuarios domésticos que tienen un ordenador tradicional y que quieren también las bondades del escritorio y las ventanas, ya sea por pereza o por necesidad.

Así que Microsoft salió con este híbrido debido al lastre que arrastran con los años, cosa que no le pasa a Google pero si un poco a Apple pero parece importarle poco ya que pese a todo las cosas les van realmente bien. Ahora es el turno de los desarrolladores pues ellos son la clave de esta batalla. ¿Por qué? Veamos el pasado:

Cuando se empezaron a popularizar los ultraportátiles ningún desarrollador (o fabricante) hizo nada. Se vendieron millones, pero el software era exactamente el mismo que corría sobre hardware mucho más potente y con pantallas más grandes. No había juegos para ellos, ni el sistema estaba adaptado ni las aplicaciones aprovechaban el poco espacio que tenían (aquí tengo que hacer un inciso para decir que Intel sí que intentó hacer algo con Moblin y Meego, pero sin mucho éxito, al igual que alguna que otra distribución de Linux). Por lo tanto, usar un ultraportátil era (y es) una experiencia un tanto frustante. Cuando Apple presentó el iPad los desarrolladores se volcaron en él: miles de aplicaciones diseñadas específicamente para él que lo hacían mucho más útil, fácil y cómodo de usar. Los juegos para iPad tienen unos gráficos mejores que los que puede hacer funcionar un ultraportátil, no porque sea más potente, sino porque nadie ha diseñado juegos para Atom (el procesador de los mismos).

¿Y qué tiene que ver esto con Windows  8? Pues que si Microsoft saca a la venta tablets con Windows 8 más les vale que los desarrolladores hayan hecho las aplicaciones compatibles con “Metro” o serán completamente inútiles en pantallas táctiles (o un infierno usarlas) y que al mismo tiempo haya aplicaciones con la apariencia tradicional para los que usen el escritorio, las ventanas y ratón. Atraer desarrolladores es la clave y no lo han conseguido con Windows Phone. ¿Lo lograrán con Windows 8?

Steve Jobs se ha retirado de su puesto de CEO (Chief Executive Officier), director ejecutivo, de Apple hoy. Y al parecer definitivamente. Pasará a ser Presidente del Consejo de Administración, y empleado de Apple, pero desde luego no tendrá el papel relevante que ha tenido hasta ahora. Y el puesto de director ejecutivo lo ocupará casi con toda seguridad Tim Cook que ya había ejercido ese puesto eventualmente en los anteriores paréntesis de Jobs.

Hay varios asuntos muy interesantes sobre esta noticia que me gustaría comentar:

El primero es que hacía tiempo que este traspaso de poder se veía venir. Al fin y al cabo tenía que ocurrir en algún momento, y debido a la salud de Jobs no se ha hecho esperar. Y Apple lo sabía, por lo que lo ha estado preparando desde hace tiempo: a sabiendas de que Steve es parte de la imagen de marca de la compañía, su retirada podía suponer un duro golpe para la empresa, sobre todo en el ámbito bursátil. Por eso en las últimas presentaciones Jobs tenía cada vez menos protagonismo y su equipo aparecía más

Steve Jobs y Steve Wozniak de jóvenes

a menudo, para familiarizarlos con la gente. Además dudo que el momento elegido para hacerlo público haya sido al azar: es muy probable que en unas semanas sea anunciado el iPhone 5 en un presentación en que sospecho aparecerá Jobs aunque sólo sea un momento. Su aparición triunfal junto con el nuevo teléfono hará que el valor bursátil de Apple se eleve por encima de lo que ya está y recupere todo lo que haya podido perder. Además Steve tampoco se ha ido del todo, sólo va a tomar un cargo menos relevante.

Por otra parte tenemos a Tim Cook. Buena presencia, pero más estirado que Jobs. Dicen que es bueno en logística y márgenes de beneficio y ese tipo de cosas. Es una opinión personal, pero creo que ha sido elegido para “simplemente” seguir el camino que Steve y su equipo han marcado. Es una elección segura, conservadora, fácil y estable. No es alguien que vaya a aparecer con una idea nueva o un concepto espectacular ni nada similar, sólo hará su trabajo de forma eficiente (que no es poco). Veremos cómo es el devenir de la empresa en los próximos años, pero tengo la sensación de que la frescura e innovación que ha ido unida a la marca de Apple se va a difuminar lentamente. O no.

Al fin y al cabo Steve Jobs no inventó todo lo que Apple ha hecho, pero sí que creo que cuando el director ejecutivo es más abierto de miras los proyectos fluyen mejor desde la mente de los diseñadores hasta las fábricas. Gente con buenas ideas, nuevas y útiles hay en todas las empresas importantes, pero las hay que parecen tener una especie de filtro contra todo lo que sea distinto y moderno. Como Microsoft, que parece estar relajando ese filtro poco a poco. Así que la cuestión es si Cook hará de catalizador o de filtro. El tiempo lo dirá.

Y no quiero terminar la entrada sin hablar un poco de la trayectoria de Jobs. Se nota que es un hombre al que le apasiona la tecnología, un poco obsesionado con el control, y que ha sabido llevar a su empresa a lo más alto desde lo más bajo. Es un vendedor nato, un comercial de masas. Capaz de hacer que lo ordinario parezca mágico. Pero no se lo estoy reprochando, yo hubiera hecho lo mismo.