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Monthly Archives: septiembre 2011

Apple se pasó años intentando vencer en el terreno de los ordenadores personales a Microsoft y nunca lo consiguió. Tuvieron que esperar a que el mundo de la tecnología cambiara (con ellos como impulsores) para adelantarse. Desde el iPod hasta el iPad pasando por el iPhone, Apple ha arrasado en la movilidad, sumado además a un cuidado hardware, integración software-hardware-servicios, simplicidad y marketing; en resumen, lo ha hecho todo bien, mientras que Microsoft se quedaba medio parado como comenté hace poco.

Pero aquí han llegado para mostrar un poco más de Windows 8 y ofrecer una versión inicial para desarrolladores. En todo el sistema hay “dos de todo”: todo el sistema se ha pensado para que sea compatible con ordenadores tradicionales y con pantallas táctiles (a través de la interfaz “metro” que usa Windows Phone). Las causas de esta especie de sistema operativo con disociación de la personalidad son varias, pero me voy a centrar en dos: la empresa y los

Windows 8 con Metro

usuarios.

Como empresa, Microsoft tiene una idea distinta de la tecnología que Google o Apple, obviamente. Esta es una de esas veces en las que eso se ha plasmado con más fuerza. Mientras que el acercamiento de Apple a la era post-PC es ir de los dispositivos portátiles (con sistema operativo portátil, iOS) a los tradicionales (con MacOS) y el de Google es desde la web a todas partes, Microsft va desde el PC al post-PC. No van a tener un sistema especial para tablets, sino que les pondrán a las tablets el de sobremesa adaptándolo.

La otra causa son los usuarios, que voy a dividir, grosso modo, en dos grupos: profesionales y domésticos. En el primero tenemos a casi todos los oficinistas y demás personas que usan los productos de microsoft en el trabajo, tanto Windows como cualquiera de los programas de ofimática. A este grupo no le gustan los cambios, no le gusta adaptarse y suele tirar siempre a la solución más familiar. Por eso Microsoft no puede hacer un cambio radical en Windows, se arriesga a que esos clientes huyan a soluciones más conservadoras (como pueden ser algunas distribuciones de GNU/Linux) y por eso era necesario que siguiera habiendo escritorio, ventanas, botones de minimizar, menús desplegables y hojas de cálculo. Por otra parte están los usuarios domésticos que tienen un ordenador tradicional y que quieren también las bondades del escritorio y las ventanas, ya sea por pereza o por necesidad.

Así que Microsoft salió con este híbrido debido al lastre que arrastran con los años, cosa que no le pasa a Google pero si un poco a Apple pero parece importarle poco ya que pese a todo las cosas les van realmente bien. Ahora es el turno de los desarrolladores pues ellos son la clave de esta batalla. ¿Por qué? Veamos el pasado:

Cuando se empezaron a popularizar los ultraportátiles ningún desarrollador (o fabricante) hizo nada. Se vendieron millones, pero el software era exactamente el mismo que corría sobre hardware mucho más potente y con pantallas más grandes. No había juegos para ellos, ni el sistema estaba adaptado ni las aplicaciones aprovechaban el poco espacio que tenían (aquí tengo que hacer un inciso para decir que Intel sí que intentó hacer algo con Moblin y Meego, pero sin mucho éxito, al igual que alguna que otra distribución de Linux). Por lo tanto, usar un ultraportátil era (y es) una experiencia un tanto frustante. Cuando Apple presentó el iPad los desarrolladores se volcaron en él: miles de aplicaciones diseñadas específicamente para él que lo hacían mucho más útil, fácil y cómodo de usar. Los juegos para iPad tienen unos gráficos mejores que los que puede hacer funcionar un ultraportátil, no porque sea más potente, sino porque nadie ha diseñado juegos para Atom (el procesador de los mismos).

¿Y qué tiene que ver esto con Windows  8? Pues que si Microsoft saca a la venta tablets con Windows 8 más les vale que los desarrolladores hayan hecho las aplicaciones compatibles con “Metro” o serán completamente inútiles en pantallas táctiles (o un infierno usarlas) y que al mismo tiempo haya aplicaciones con la apariencia tradicional para los que usen el escritorio, las ventanas y ratón. Atraer desarrolladores es la clave y no lo han conseguido con Windows Phone. ¿Lo lograrán con Windows 8?

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Hace ya un año me compré el Nexus One de Vodafone. Como pequeña introducción diré que es un smartphone de Google fabricado por HTC con Android. La gama Nexus son los teléfonos mantenidos por Google, por lo que reciben las actualizaciones de Android antes que los demás y sin ninguna personalización.

Nexus One

El terminal en sí es una maravilla de estética de nuevas tecnologías; está diseñado para ser agradable al tacto. Los bordes son redondeados, es fácil de agarrar y la textura es muy atractiva, a diferencia del iPhone 4 que da la sensación de ser un objeto precioso que hay que tratar con cuidado y que es la mano la que se tiene que adaptar al móvil, tener el Nexus en la mano es natural, es él el que se adapta a ti. El segundo micrófono con cancelación de ruido en las llamadas funciona realmente bien. El resto del hardware está bien, excepto dos puntos: la cámara de fotos es muy mejorable y el panel táctil (que no la pantalla) es poco preciso.

En cuanto al software es simplemente Android puro y esa es una de las ventajas más evidentes, además tenerlo actualizado siempre a la última versión (aunque para ello haya tenido que “americanizar” mi Nexus ya que Vodafone o Google tardaron muchísimo en traer la 2.3.4 a España). Tener un Nexus es asegurarse de que, al menos durante un tiempo más o menos prolongado, tu teléfono va a tener soporte, cosa que no se puede decir de ninguna marca.

Es en definitiva un muy buen teléfono y el software va acorde, que creo que es el punto más importante de un smartphone. Por supuesto hay modelos superiores (tuve la oportunidad de comprar un Samsung Galaxy S en la misma época que me compré el Nexus) pero la seguridad del mantenimiento es una prioridad para mí. Si mi siguiente móvil es Android, seguro que volverá a ser un Nexus. Aquí dejo uno de la serie de vídeos que hizo Google para el Nexus que me gustan mucho.

Hace unos meses me hice con el Kindle 3 a través de Amazon.com y creo que es interesante publicar esta entrada ahora que Amazon ha llegado a España, aunque de forma parcial. Parcial porque por ahora no venden libros electrónicos, pero puede que lleguen en algún momento.

Como lector es, sin duda, el mejor que hay ahora mismo en el mercado. La pantalla es buena, pesa poco, es cómodo, delgado y encima es mucho más barato que los demás libros electrónicos que se pueden comprar. El único fallo, y es un fallo muy relativo, es que no lee libros en formato ePub. Digo que es un fallo relativo porque con programas como Calibre se pueden convertir fácilmente a otro formato, como MOBI, que el Kindle si reconoce. El problema es mayor con los ePub que tengan DRM ya que no pueden convertirse. Sin embargo, creo que es una mala idea comprar libros con DRM ya que tarde o temprano acabará desapareciendo como desapareció de los mp3.

La pantalla es nítida y con muy buen contraste. El tamaño de seis pulgadas es el tamaño de un libro de bolsillo y es correcta, aunque una o dos pulgadas

Amazon Kindle

más y menos marco no estaría mal. En el marco hay teclas de navegación (que permiten pasar página) en ambos lados, haciendo que sea muy cómodo leer tanto con la izquierda como con la derecha. El teclado es adecuado, sobre todo teniendo en cuenta el poco uso que se le da (buscar libros y escribir alguna nota). Se carga a través de un bendito microUSB y la batería, debido a la pantalla de tinta electrónica dura una barbaridad. Hace seis meses que lo tengo y lo he cargado sólo tres veces.

La lectura está muy bien, se puede configurar fácilmente el tamaño, tipografía, orientación y contraste del texto. Los PDF se ven razonablemente, pero tampoco es su cometido, aunque te puede sacar de un apuro. Al ser muy ligero es fácil sostenerlo y no cansa en periodos largos de lectura.

En definitiva es un lector fantástico, una de las mejores compras de tecnología que he hecho. Totalmente recomendable.